12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam Madrid de julio 2016 en El Intruso por Celia Peláez


Poetry Slam de julio en El Intruso, el último antes de irnos de vacaciones, porque en agosto Madrid cierra. Luis dice más o menos las mismas cosas de siempre antes de empezar: “¿Qué hay al otro lado? Lo mismo que en este (…) Para caer bien hay que hablar poco” y me siguen haciendo gracia aunque ya me las sepa.

El invitado de hoy es un slammer campeón nacional australiano, un tío muy alto y un poco hípster, Zohab Zee Khan. Se presenta como poeta de spoken word y dice que Madrid is like home. Con gafas de pasta, gorra, y barba, voz gravísima y muy potente, es ya carne de escenario y show casi sin empezar a recitar. “Imagine a world where people are not categorized”, gesticula, se agacha, sube y baja, con ritmo, rimando, imagina un mundo sin extraños, está tan dentro del poema que lo veo desconectar del resto del mundo. Imagina un mundo donde la gente no esté clasificada por género o religión. Termina con el mismo verso que empezó y saca todo el español que sabe: gracias, joder qué calor.

Lo tiene todo en la cabeza porque no trae ni un papel, explica los poemas antes de recitar y parece que ya está recitando en la propia explicación. Recita el poema con el que ganó el nacional en Australia: I write not to fight but to love. Sin micro sigue hablando de por qué escribe, un tema tal vez un poco topicazo pero muy conseguido, le falta escenario para moverse, mira a la gente de uno en uno, se da golpes en el pecho, dice que eso de “ABBA” –las estructuras de rimas de la poesía clásica- no va con él. Baja al público, sigue hablando de las estructuras y se queda pillado en A, A, A, A… y otra vez termina como empezó. I write not to fight but to love.

Tiene un aire de rapero, juega con el cable, “we would like to tell you that everything is gonna be alright but honestly I have to tell you that sometimes I don’t know”. Se saca una armónica y nos deja un poco alucinando con dos minutos de beat box, porque de repente parece que hay más gente aquí tocando instrumentos. Es espectáculo puro. Ya leyendo, recita una cosa en su otro idioma que no es el inglés – tiene ascendencia pakistaní-, y no nos queda otra que creérnoslo. Ahora sí parece más rap, y podía estar inventándoselo como nosotros nos inventábamos las canciones en inglés cuando teníamos 7 años. Ojalá lo haya hecho.

Comienza ya la competición y Raquel Ferrer es la primera, con voz muy teatral empieza jugando con las palabras currículum y vitae. Tiene 10 trabajos, de telefonista y camarera, todo rima. Habla de la burocracia de mierda que implica buscar trabajo en los tiempos que corren. “Reírme de los currículum y disfrutar de la vitae”. 22 puntos para ella, pero descalificada por pasarse del tiempo.

Boadicea viene pisando fuerte. “Podrás quererme cuando lo haya perdido todo (…) cuando te dé más miedo que me caiga a que tiemblen las aceras a mi paso”. Con decisión y convencida, cierra los ojos, lo vive y veo un cambio desde sus principios. “Cuando se abran las mismas puertas del infierno y sea la poesía mi única magia”. Bravo por Boadicea y 22 puntos para ella.

A Belén Roldán no la conozco y es toda una revelación. Le dedica el poema a la mujer desconocida que lo inspiró. “Que somos la misma mujer y vamos al mismo encuentro (…) alcanzamos el silencio entre conversaciones ajenas, acompaso mi ritmo al tuyo”. Habla de pasear junto a una mujer mayor, se ve en ella en el futuro, un paisaje soberbio las acompaña. Sin papel. “Algo se seca en nuestros vientres de madre pero no es tarde para la vida, porque tenemos lluvia en las manos y un atardecer más en nuestras vidas”. ¡Bravo Belén! 23 puntos para ella.

En cuarto lugar, Antonio Díez. “Si por mi fuera, compraba un par de latas de sardinas frescas para invitar a la familia, con música, guitarras… pero me como una pizza de camino a la oficina”, habla de la vida locura del currante de oficina, de los sacrificios y los esfuerzos hasta altas horas, de madrugones y no tener ganas de leer por las noches, de que si por él fuera compraba las sardinas, “pero no es por mí, es por la oficina”. Fuera de su estilo habitual, termina con un “mejor trabajar y olvidarse de ello, llega el ascensor, no me da tiempo a terminar este poema”. 22 puntos para Antonio.

A Andrea Lorenzo tampoco la conozco. “Da igual donde mire, sólo veo caminos”. Habla de todo tipo de caminos y huellas, no sé si es la primera vez que recita pero creo que sí la primera vez que viene al slam, a pesar de ello, muy tranquila y resuelta, se lleva 20 puntos.

Llega entonces Migueliyo Mora. “Hola, soy Miguel y soy adicto a los telediarios, tuve una recaída y vi a Pedro Piqueras (…) sois la pescadilla que chupa la cola”. Y pasa a medio representar una escena en la que alguien le grita a Jaimito que estudie, y le va nombrando asignaturas. Tiene a todo el público con él, estamos casi viendo a Jaimito. Jaimito suelta un escupitajo por cada asignatura, y entonces, “¡Jaimito, eres el puto amo!” Pero cuando dice “¡Jaimito, arte!”, Jaimito casi vomita. “¿Qué vas a ser? ¡Operario de clase media! ¡Viva la república! ¡Viva el Rey!”, grita todo el rato y, casi para terminar, dice “Que estudien por separado los 8 dígitos de tu DNI y le cuenten a la letra quién eres tú”. Injustos 20 puntos para Migueliyo.

Joshuel es el siguiente. “Esto es una carta terapia de mi yo de ahora al de antes”, y tal vez no es el poema con más show del slam, pero dice cosas importantes. “A veces no encontramos las palabras adecuadas para sanar las heridas y menos cicatrizarlas (…) no quiero ser más como tú, no quiero llorar cada lágrima, queriendo encontrar mi casa sin siquiera buscarla (…) lo que no quiero es volver a perderme”. 22 puntos.

Llega Olaia Pazos, conocida de la escena poética madrileña pero no muy habitual del Slam. Llega con muchas ganas y gritando “I SAY WAKE UP!!!”. Vocaliza disfrutando cada sílaba: “Que no se te conjeture el cansancio (…) me haces vivir al borde del desprecio todo el tiempo”. Qué bien habla y qué voz tiene, lleva el espectáculo dentro y no sé bien por qué no ha venido antes. Se come el escenario, se mueve de un lado para otro “Y la sangre caracol”, muy aplaudida, nos gusta mucho y el público le da 27 puntazos que se quedan en 25 por pasarse de tiempo.

Ixchel Alarcón, no la conozco. Decidida y pausada, “Llego a casa, silencios, ausencias (…) olvidados tres abrazos, dos viajes y seis noches de sexo (…) me incliné para besarte y sólo rocé tu sombra” (….) no entendiste que el amor es equilibrio, llenar las maletas con triunfos o desechos”. Debut con 22 puntos.

Y llega Yanito dispuesto a poner El Intruso bocabajo. Trae un poema nuevo del Brexit que creo que necesita soltarlo o explotará. Lee cosas en inglés muy serio y tranquilamente delante del micro, diciendo que esto no puede ser, y que first things first. Y luego traduce: desesperado, gritando de un lado para otro por el escenario: “DIOO, PERO QUÉ HABÉIS HECHOO, QUE PODEMOS RECTIFICAR, ¡QUE ENCIMA DIMITEN TÓS! ¡CON LO EUROPEO QUE YO SOY POR DIOOS!”. Y entonces se calma y vuelve al folio y al inglés: first things first. Habla uno por uno de los escoceses, de los irlandeses, de los yanitos… y traduce: “¡A LA MIERDA POR DIOS! 96% FUCKING BASTARDS! ¡PA QUEDARNOS!”, la gente se ríe, esto es la política más pasional y más sentía que he visto nunca, para el que diga que la política no nos afecta y es cosa de gente fría con corbata, esta es la indignación más vehemente y más desde dentro. Termina cantando: “no te vayas todavía guirilandia por favor, que aquí tienes un yanito que dice que es europeo”. Que contra los sentimientos no hay argumentos posibles. 24 puntos pero descalificado por tiempo, y qué pena, se merecía una final. Pero (muy bien) dicho queda todo lo que quería decir.

Cristina ya ha venido varias veces al slam. “Soy una mujer, no una etiqueta que cuelga de una prenda de ropa, no me clasifiques, no me juzgues, no me llames novia, son ataduras, no me llames follamiga, la fidelidad es un espejismo”, angustiada, buena interpretación. “Yo no quiero admitir que al final igual que una etiqueta que cuelga de una prenda de ropa, estoy colgada de ti”. Alguien grita “¡poemón!” y le dan 26 puntos.

Jesús de la Vega es el último. “El caniche de Nietzche (…) el amor lo cura todo menos el cabreo que tengo ahora por tu culpa (…) más vale polvo en mano que 100 pajas volando (…) los pobres no nos podemos permitir psicoanálisis (…) una conversación de chat es un monólogo a dos voces (…) la noche es joven pero yo no (…) soy famoso por mi modestia”. No lo conocía y me parece toda una revelación, espero verlo más por aquí. 22 puntos.

Vuelve nuestro amigo australiano, que recita otro poema en su idioma, luego sigue en inglés, esta vez lee, y habla de su padre, de lo que aprendió de su padre, y él a su vez de su padre… habla de ellos, de su herencia física, de la nariz, el color, “he believes he’s weak, but he’s not weak, he’s a warrior”. Recita un poema de su nuevo disco de hip hop escrito hace dos días, vuelve a sacar la armónica, sigue hablando de lo que le gusta España y su gente, y en su último poema habla de consumismo, anuncios, ropa y gastar: “the more you get, the more you want”. Mucho ritmo, tanto como que hay gente haciendo como que baila break dance tras la reja. Un crack este tío.

Final femenina: Belén Roldán, Olaia Pazos, Cristina.

Belén Roldán es un descubrimiento. “No encuentro las palabras para nombrar aquello que precede a eso que lo cambia todo (…) no hay tiempo para detenerme en el umbral de lo que está por llegar (…) cómo saberse en el previo de algo (…) somos gota de lluvia en la ola, no hay palabras refugio para esta espera sin nombre”. Sin papel, muy buen poema, con presencia, bravo Belén, lástima que se le olvide el final y lo deje a la mitad. Muy aplaudida.

Olaia Pazos empieza diciendo “¡Tan frágil es la memoria!”, y hace como que se le olvidan algunas palabras, “hambre, mariposa, paladar en el estómago…”, teatro puro. “Y va la memoria y me deshabita, y me desmemoria”. Bravo también por Olaia, mucho nivel en esta final.

Cristina dedica un poema a las poetas. “Reinventamos y rescatamos la poesía, somos slammers, nos subimos a los escenarios y nos follamos a los micrófonos”. Nombra a otros poetas, Pablo Cortina, Antonio Díez, José Luis, Lizántropo, Yanito… todo buenas palabras, “qué delicia, qué genial, qué campo de nabos”, y entonces habla de las poetas: Belén Roldán, Olaia Pazos, Maria Helena… todo piropos. “No esperéis a los poetas, convertiros en poetisas y dejar de ser sumisas, ¡con un par de versos coged este micro y animaros a recitar!”. Muy bien, muchísimos aplausos que la llevan a la victoria, y emocionada y muy nerviosa recita su último poema, en el que no parece estar tan nerviosa.

Tiene muy buena voz, empieza cantando en alemán, canta trozos en francés o en inglés. “Antes de empezar algo ya visualizo el triste final (…) Toda mi vida dedicada a evitar el fracaso y resulta que jamás fracasé porque ni siquiera llegué a intentarlo (…) no pretendas que este poema tenga sentido cuando ni siquiera un minuto de mi vida lo tiene”.

Luis da gracias a todos los miembros del equipo del Slam, como si esto fuera un fin de curso que en realidad es, da gracias a la UE, a su madre, y a mucha gente más. Maria Helena añade que nos vemos en septiembre y que podéis seguirnos por donde queráis menos por la calle.

Celia Peláez

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This entry was posted on July 17, 2016 by in Crónicas and tagged .