12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam de Mado2016

Domingo 3 de julio, ocho de la tarde, Madrid Río, explanada del Rey, Poetry Slam especial Orgullo, mucho calor, según los telediarios el día más caluroso del año, como mañana y como dentro de tres semanas. Como los eclipses únicos en trescientos catorce millones de años. No nos vamos a engañar, la afluencia de gente no es sobrecogedora, el suelo quema un poquito cuando te sientas a pesar de estar a la sombra, pero Luis trae pistolas de agua y, a lo tonto, las sillas se llenan y esto de estar en la calle hace que se paren los curiosos y que nos vayamos rodeando de gente armada con botellas de agua o de horchata. Dice Luis que “la poesía nos encanta pero no tanto”, y que “no soy fan de Adele ni de Albert Rivera, pero me gustaría”.

María Helena del Pino, esta vez ha soltado la calculadora de puntos y es la primera en subir a recitar, sin papel, tranquila y decidida. “El mundo es un sitio peligroso al que no le tengo miedo (…) las personas saben matar mucho mejor que las armas (…) sé que yo estoy a salvo, pero no quiero hijos si nacen aquí”. Yo soy fan y pa qué ocultarlo. 25 puntos para María Helena y un aplauso de este público que ama la poesía por encima de los 37 grados.

El segundo es Pablo Cortina, que hace algo que algunos pensábamos que ya no haría nunca jamás en Madrid, recitar uno de sus grandes éxitos, de los primeros poemas que le escuché. Empieza diciendo “En mi opinión, el amor es una mierda”. Muy tranquilo y serio, la gente se ríe. “En mi opinión es vergonzoso que me dejes, te degrada como persona (…) el hecho de que el sol haya salido también hoy por la mañana es una falta de respeto hacia mí y una muestra más de que no le importo a nadie”. En mi opinión –perdónenme el chiste- sigue siendo genial, y no ha perdido ni un poquito en estos años. 24 puntos para Pablo y hasta la enhorabuena de algunas personas del público.

Migueliyo Mora llega el tercero y empieza con fuerza: “Soy payaso, mi camino es hacer feliz a esta sociedad”. Lleva un papel pero casi no lo mira, “Ha venido el cartero y ha llamado dos veces, pero ya lo he atendido yo”. La gente se ríe,  él termina mirando el papel y casi riéndose también. 19 puntos le dan las pizarras.

Silvia Nieva en cuarto lugar. Luis la presenta diciendo que “no intentéis escribir como ella en casa porque no os va a salir”. Sin papel, concentrada, inmóvil. “He crecido hasta aquí , con las mentiras y las putas de mi abuelo (…) con la hipocondría de otras cuantas madres (…) soy la grieta, la que da la mano al último suicida (…) aparentemente cuerda me esfuerzo en no matar, he llegado, y hoy busco un paso que no contenga huellas”. No es que hoy sea yo fan de todo el mundo, o igual un poco sí, pero me alegro cuando las pizarras le dan 27 puntos, porque con esta poeta no suelen ser generosas y ya era hora de que lo fueran, así que bravo y aplausos.

Empezamos pocos pero cada vez se va quedando más gente alrededor. Llega Luciano, sin micro y al aire libre su voz sigue sonando tan potente como en El Intruso. Habla sobre la libertad de expresión, “por qué me tengo que callar si el reloj y la radio hablan y el perro ladra y el vendedor grita”. Poema cortito, pero la prueba de que no nos hace falta más que una voz y unas cuantas personas escuchando para estar donde estamos. Muy aplaudido y 23 puntos.

En sexto lugar llega Boadicea hablando de en qué consiste la poesía. Empieza diciendo “Y luego diréis que la poesía consiste en recitar (…) ellos os dirán desde sus cómodos asientos, que la poesía consiste en los aplausos o en vender libros”. Con su voz teatral y su entrega siempre al escenario, sigue hablando de que la poesía no son sólo cuatro o cinco nombres, “cualquier altar es suficiente para gestar un genio”, con convicción y decisión, termina: “que la poesía no consiste en recitar, que la poesía consiste en levitar”. Bravo Boadicea y 24 puntos para ella.

A continuación Aída Blanco y su móvil. Pausada, vocalizando y disfrutando de cada palabra, tranquila, bonita voz. “La verdad arde en los ojos y deja marcas en la piel (…) ya no me tiembla la voz ni se me rompe, vuelvo para ser libertad”. Seguramente Aída sea de las más jóvenes de este slam, y parece que lleve mucho tiempo recitando. “Todo el camino recorrido es mi orgullo”. 23 puntos para esta joven poeta.

Eero es la siguiente, ya la hemos visto en algún slam en El Intruso. Sale con la bandera del arcoíris atada a la cintura. “Querida alma gemela” es el inicio de su poema de amor, hace referencia a Orlando, “Es otoño alrededor y en todas partes desde el 12 de junio de este año”. A mi lado escucho un “qué bonito” entre el público, y no alcanzo a anotar algunos de sus versos más románticos. 26 puntos para ella y se cuela en la final.

La última en recitar es Esther Marín, gorra con los colores del arcoíris también, viene a hablar del género. “Degenera tu género”. Dice que siempre nos han hablado de dos sexos, niño o niña, toda la vida generando etiquetas. Muy teatral defiende “no nos digáis lo que tenemos que ser”. Juega con generar, regenerar, degenerar y termina gritando “¡Haz lo que tú quieras!”. Anima a ser femeninos si te dicen que seas el macho alfa, o masculina si te dicen que seas femenina. Empieza a cantar “A quién le importa” y el público la sigue. Termina con un “¡Degenerados y degenerados unidos jamás serán vencidos”. Y 25 puntos para Esther.

Después de leernos las leyes de la robótica y de volver a decir –nunca está de más repetirlo – que Rajoy es la única máquina que el PP no ha formateado, Luis da paso a Natalia que nos dice los finalistas: Silvia Nieva, Eero y Esther Marín.

Silvia llega la primera diciendo que el silencio es un acto. Nos construyen más los silencios que los gritos (…) donde acaba mi piel empieza el aire, no hay una línea como en los dibujos (…) cambiamos de lugar porque el mundo estaba dentro de nuestras cabezas (…) qué hacer con el barco cuando saltas y el agua no lo entiende (…) en qué piensa la gente libre de sí misma (…) voy a escribir en azul sobre fondo azul para olvidarlo todo”. Nada más que añadir, que suelto el boli para aplaudir aunque todavía no estemos en la ronda de aplausos.

Eero vuelve al escenario. “Responsable de las mías, temo no mantenerme a flote mar adentro (…) estoy cerca de beberme hasta mi llanto (…) arrastrarme por el fondo de este charco y buscarte en el abismo de sus calles”. Versos muy largos que no me da tiempo a apuntar, pero muy aplaudida también tras su último verso “Y digo yo, pobre de mi sirena que morirá esperándome en la arena”.

Esther Marín viene ahora a hablar de cuando te acuerdas de alguien que te gusta en la intimidad. “Amo mi cuerpo encendido (…) mis pechos son la tierra que has de venir a arar”. Con voz sensual y seductora, “mis manos saben y en la oscuridad responden como si fueras tú el que las guiara”.

Y, tras la ronda de aplausos, gana sin muchas dudas Silvia Nieva, que ya era hora y me alegro públicamente, lejos de toda inútil neutralidad posible. “Escribo sobre el intento, sobre los actos improductivos (…) la voluntad como fracaso, nuestro fracaso (…) qué entender tras el titular más grande que su noticia (…) el silencio es un acto, cada tres minutos muere alguien esperando una respuesta”.

Se lleva un libro de Pedro Lastra y dice que está llena de orgullo y satisfacción. Las temperaturas han bajado un poco pero sin fliparse tampoco, se acaba este slam y nos vemos en dos o tres días en El Intruso.

Celia Peláez

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This entry was posted on July 5, 2016 by in Crónicas, Uncategorized and tagged , .