12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam Madrid de junio 2016 en El Intruso por Celia Peláez

8 de junio, 34 grados en la calle, una noche más de slam y de Intruso, aparece Luis Lambas sobre el escenario a las diez y poco, y viene a decirnos algo así como “planta un libro, lee un árbol, mata a un hijo. Rivera ha dejado Venezuela para entrar a vivir”. Estamos a poco más de 24 horas de que empiece la campaña electoral y Luis tampoco puede dejar de decir que “el español es el único animal que tropieza dos veces con la misma urna”.

La poeta invitada es Gema Palacios, nacida ya en los 90 y demostrando, como otros de su generación, que los jóvenes vienen pisando fuerte. Muy pausada y decidida, concentrada, recita algunos poemas de su libro publicado recientemente, “36 mujeres”, y otros sin publicar. “Nos han robado el silencio”, dice mientras hasta cierra los ojos, inmóvil, aparentemente muy tranquila. “En este día de flores sin tímpanos, la noche está asombrosamente lejos”.

“Habrá que persistir, morir aullando”, “La soledad es una invención artística, nos educaron en la escuela del miedo, hace falta ensayar tanto para morir”, son algunos de los versos que apunto. Dedica otro de sus poemas a las mujeres, a “aquellas que no necesitan recordar las vocales de sus apellidos porque nunca supieron de apellidos”.

Termina diciendo que “enamorarse es crear un Dios a la medida”. Así, llega a continuación el primer poeta dentro de concurso, Luciano. Sin micro, como siempre, pide un pañuelo para sonarse la nariz en riguroso directo. Su poema se llama “Clamor”, y con cara de pena le grita al público: “Déjame llorar a mi manera, lleno de furor y el alma en pena”. Grita “¡PAZ Y AMOR CONTRA LA GUERRA!” –lo de “y el plus pal salón” pasa por las mentes de algunos pero nadie lo dice en voz alta-. Las pizarras le dan 22 puntos.

La segunda poeta es Aída Blanco, que ya ganó alguna edición pasada en El Intruso. Aída sigue sin tener impresora, vuelve con su inseparable móvil. Tiene presencia, voz bonita, tono pausado, parece que disfruta del escenario. “Cómo poner voz a mi exilio, cómo recomponer mi cuerpo (…) decir basta, llorar suplicando, podemos hablar del exilio si volvemos a hablarnos (…) dime qué quieres que sienta, qué quieres que sea (…) fui exiliada pero ahora regreso”. Muy bien, muy aplaudida, y 26 puntazos.

En tercer lugar Esther Marín, que emula un programa de radio: “Bienvenidos al Slam Poetry Madrid, radio tentaciones, una y mil veces le sacaremos los colores”. Habla de todo tipo de secciones dentro del programa, sección de autoayuda, de economía, de sección nocturna y erotismo. Con voz muy teatral, la gente se ríe tanto que casi parece un monólogo de humor. En la publicidad de su programa de radio se habla de slam: “¿No conoce el slam? What the fuck! Imposible”. La gente empieza a aplaudir ya en la última frase antes de terminar, como si esto fuera un concierto, adivinando el final, esto no es normal en el slam, cuánta euforia, tal vez por eso llega a 27 puntazos, menos 1 por tiempo, que se quedan en 26.

Llega Silvia Nieva. Luis la presenta con un “Es más complicada que doblar el plano del metro de Madrid, pero cuando recita, la vida se parece al arte”. Cuando sale Silvia, hasta una niña grita un “¡bravo!” desde no sé bien dónde. Seguramente los puntos no lo digan pero Silvia es de las mejores de la noche. Inmóvil, concentrada, contundente. “No les nacen los bebes a las mujeres de mis tiempo, no les nacen por  llevar traje y jornada de 15 horas”. Habla del precio del metro de cuna, de “niños de pantalla y tardes de abandono, no nazcáis (…) os espera decidir si dejáis nacer al hijo para llenar vuestros fracasos”. Bravo, bravo. 24 puntos para ella, y pocos me parecen.

Raquel Ferrer, ya conocida del slam. Habla de Antonio Díez y lo presenta, también, en tono de publicidad radiofónica. Muy teatral, imita las caras de los emoticonos –perdón, emojis- del whatsapp. “¡Voy a dedicarle 3 minutos!”, dice, y eso hace: hablar de todos los poemas de nuestro representante nacional de esta temporada. Habla de Don Antonio, del señor Antonio, de los tertulianos, de la tele que ve Antonio, de Gran Hermano y la teletienda. Cuenta cuando él era joven, hasta que consiguió su primer móvil, va rimando todo el rato. “Tengo pesadillas con Antonio, qué pesaillo es Antonio”. Tras este retrato cariñoso, termina dirigiéndose a él y preguntándole si le ha gustado su poema. A las pizarras sí, 25 puntos.

Migueliyo Mora en sexto lugar. Grita “’¡telediario!” al empezar, y canta la musiquilla, y se ríe el mismo. “Me dais asco, pero no es un capricho, estáis todos muertos y a vosotros los muertos os dan asco, pues a mí también.” Canturrea “estoy muy loco y me importa poco…” y termina gritando “¡Espejito, espejito…!”, y la gente se ríe mucho. Pero antes de acabar, añade: “El primer rey que conocí sigue vivo”. Aplausos, risas, y 26 puntos.

Alejandra Martínez ya ganó el pasado slam y hoy viene con fuerza. Tiene seguridad y soltura, dice que vamos a hacer como si fuera la primera vez que habla de esto aunque no lo sea. Y se refiere al sexo. Dice que “somos seres sexuales, que el sexo es un tabú, y que son también todas las vergüenzas que nos unen y nos separan”. Habla de educación sexual, por inexistente, dice “que también se folla cantando, que somos amigos del silencio y el silencio es el puto enemigo”. Disfruta del escenario y lo transmite, le gusta. Las pizarras le dan 25 puntos, y entre ellas un 6 abucheado.

Antonio Díez, del que ya habló Raquel Ferrer, empieza chistando. Dice “que eres muy macho, chaval, con el machete. No es macho el que machaca, el que acuchilla. ¿¡Por qué matas!? Si hablamos de ropa, eres el chándal (…) si hablamos de fiesta, el que la chafa, de la horchata no eres la chufa, de los hombres, la chusma. Qué puto mundo es este”. Buen poema que termina diciendo “y que manden al machismo al chatarrero”. Antonio se lleva un gran aplauso y las pizarras le dan 27 puntazos que le dan paso directo a la final.

Jesús Arsenegui es el siguiente poeta, no lo conozco, llega hablando de la muerte con el móvil. “Que no, que sigo respirando, sigo gritando, lo único es que ya no siento, por eso ahora la persigo, porque rechacé a quien más amaba”. Para ser debutante, muy bien y muy tranquilo, mirando al público. “Reconstrúyeme cuando las minas se hayan convertido en mi casa”. Las pizarras le dan 25 puntos, dos dieces entre ellas.

MJ Barrios también es novata, viene algo nerviosa, pero sin papel. “Algo así como la tempestad que precede a la calma, cálido y fuerte como el sol de otoño… algo así, algo así eres tú.” Resuena Mocedades en mi cabeza a pesar de mi edad, y MJ se lleva un aplauso, orgullosa de haber salido a recitar. 22 puntos para ella.

Eero, no tengo claro si la conozco, trae papel pero ni lo mira. Parece bastante tranquila, camiseta pintada a mano con letras y mensajes. “Me sumerjo en el surrealismo de los cuadros que no pinto, me desmayo, me despierto por primera vez a la primera”. Está a gusto, sonríe. “Eres de fuego, estás fría como el hielo, por eso me han preguntado millones de veces por qué amo a la mujer con piel de cocodrilo, cocodrilo aquel que llora sin llorar, por la mujer con alma de terciopelo”. Buena presencia y buen poema, muy aplaudida, 26 puntazos parar ella.

El último es Yanito, que se ha afeitado, y llega diciendo que no tenía pensado subir, así que saca de algún cajón de su cerebro el poema sobre Bankia… “¡Manos arriba, esto es un rescate! (…) Han gastado en lo más alto y en lo más bajuno (…) ha ganao la Carmena, se ha colao la Colau, sólo queda que se meta el coleta… “. Consigue que todo el público imite el ritmo y las palmas del We will rock you, pero al grito de “¡¡qué-pe-a-so-ti-mo!!” Todos terminan cantando, todos participan gritando con las ganas del que se siente un poquito estafado. Yanito termina gritándole al coleta “¡pórtate bien, primo!”, y se lleva también 26 puntos, provocando empate cuádruple.

Vuelve Gema Palacios. “La soledad es no poder decirla, no poder resistir dos soledades”. Y entonces, sorpresa, Ha venido un ciego en el escenario. Pablo Cortina al violín eléctrico y Luis Lambas a la guitarra eléctrica. De repente todo el mundo se ha puesto muy serio, silencio absoluto y en mi libreta no hay casi nada más escrito. Me pregunto qué clase de periodista cultural no apunta nada en uno de los mejores momentos de la noche. Lo de HVUC es complicado explicarlo, así que los buscáis en Youtube y los escucháis, porque de verdad que suenan muy muy bien. Gema va recitando encima de la música: “Es sencillo decir estoy sola y puedo, es absurdo decir esta silla se mueve, este hueco no pesa, este hueco es la muerte que debes llevar”, los tres encajan a la perfección y nadie parece haberlo planeado, la gente está flipando un poco.

Y después de este momento tan intenso, a ver quién se sube a ese escenario. Quién si no Maria Helena, que nos comunica que los finalistas son Esther Marín, Yanito y Antonio Díez.

Esther habla de que un amigo salió a fumar y otra tía salió en tetas, literalmente, e introduce el poema diciendo que esto va de pezones. Muy seductora, va contando y describiendo a su amigo el fumador. Termina con “Un destello que confirma que un buen día esa mujer y esos pechos fueron bellos”.

Yanito vuelve al escenario al grito de OSBAMA. “¿Quieres tener el mundo en tensión? ¡OSBAMA! Os vamos a aniquilar, bombardear, a joder en general. Con corbata o con turbante, tos palante. ¡OSBAMA!” Para terminar diciendo “Producto no recomendado a hippies, budistas y pacifistas en general”.

Y, por último, Antonio Díez habla de un partido de ajedrez. “Un peón busca ficha que comer, un juego trepidante el ajedrez”. Habla de la torre de marfil y del Rey, de que el Rey va a buscar el marfil igualmente, habla del tiro al elefante, de la alemana, de sacar al peón de sus casillas. “Matan a la dama, el mundo no es mundo sin dama, ¡jaque al jeque, jaque mate!” La gente aplaude mucho, mucho, y una noche más, Antonio Díez gana sin dudas.

Al día siguiente, Daniel Gallant, slammer americano y organizador de uno de los slams más importantes de Estados Unidos, nos contó cómo funciona el slam en Nueva York, y os aseguro que aquello es otro mundo. Maravilloso y genial, pero otro mundo con el que de momento en España sólo podemos soñar, como quien sueña que Bob Esponja es real.

Una semana después, los 18 mejores poetas de España según las pizarras españolas y la democracia underground, se reunieron en Valencia a temperaturas muy altas según nos contaba el streaming, y un año más, aunque no consecutivos, Dante Alarido se proclamó campeón de España. Desde aquí mi enhorabuena y mi aplauso y mi entusiasmo. Felicidades también a los finalistas, Dani Orviz y Salva Soler -los slams catalanes pisan fuerte-, y a todos los que llegaron al nacional, que fueron todos los mejores de sus respectivas ciudades, y no ganaron, pero seguramente se llevaron un aplauso nacional y el juego de mesa del slam.

Que me lío y se me olvida lo importante: próximo slam en El Intruso el 6 de julio. Allí nos vemos.

        Celia Peláez

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This entry was posted on June 19, 2016 by in Crónicas, Uncategorized and tagged .