12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam Madrid de marzo 2016 en El Intruso

“Europa is lost”.
2El apocalipsis es spoiler“.
Así empieza Luis Lambas el slam de marzo. Miércoles, 10 de la noche, Madrid centro, poesía pagando entrada, y estamos que no cabemos. Está El Intruso a reventar como nunca lo hemos visto. Nos apretamos en el suelo, abren la parte tras la reja que siempre tienen cerrada, y Karim Chergui como poeta invitado se sube al escenario, a hablar de que el ser humano merece la extinción. Justo hoy, que el aforo está más que completo, y que lo eligen a él antes que a Bertín Osborne o al fútbol. Un respeto, Karim, por favor.
Pero, bromas aparte, y aunque hoy venga un poco pesimista, Karim sabe dar en el clavo: “Nunca los ojos del mendigo nos llamaron por nuestro nombre”. Habla de la vergüenza del dolor en otro idioma, del mirar hacia otro lado, arruga los poemas y se los tira a la gente al terminar. Recita sobre el puñetazo que le dieron a Rajoy, sobre nuestra manera de utilizar las redes sociales (“Qué pensarán los antropólogos del futuro cuando descubran todo esto”), y se baja del escenario muy arropado por el público, aplausos y vítores, porque Karim mola mazo.

karim

El sacrificado del público, o sea, el primer poeta en competir, es Alejandro Panés. Habla de avanzar, de cómo esta sociedad va avanzando a base de operaciones, procedimientos y 8 horas de trabajo rutinarias, de hacer en la vida lo que se supone que hay que hacer. “Hoy es lunes, mañana es lunes, pasado mañana también será lunes (…) Avanza la sociedad y retrocedo yo como individuo”. Empieza la noche con 25 puntos, que marcarán buena tendencia de puntuaciones altas en este slam.

Llega Lizántropo, que dice que escribe sobre las cosas que le pasan, y le había llegado una carta de Hacienda. 150 lereles de multa por no rellenar no sé qué formulario. La gente se ríe, y le concedo premio al primer poeta en nombrar al Compi Yogui, salió rápido, Hacienda somos todos, pero él no. 24 puntos para Lizántropo.

Marco Antonio dice que él tiene el porno puesto de fondo. Igual que la gente dice que no ve Sálvame, y que lo tiene de fondo, él, lo mismo, pero con el porno. De fondo pero sin verlo. Gesticulando con cada verso y rimando, articulando bien cada palabra, la gente aplaude tanto que le dan pase a la final con 26 puntos.

Marcos Miró es el debutante de la noche. Novato, pero sin papel, seguro, coge el micro y hasta baja los escalones. Su poema habla de la tristeza, el público le da 23 puntos, que no están nada mal para ser su primer slam.

Y llega Luciano, por supuesto, sin micrófono. Sale al escenario ya entre aplausos que casi parecen más de post poema que de pre poema. El fuego. Grita mucho hablando de que Dios inventó el fuego y nosotros también. “Dios, como padre de toda la gente e inventor de tantas cosas, ¿Enciende su cigarro con el choque de las nubes?”. A la gente le gusta mucho, se ríen, empata con Alejandro Panés a 25 puntos.

Antonio Díez es el siguiente poeta, ganador de los últimos slams. Esta vez ha escrito citando a Rajoy sus ya famosas frasecitas inteligentes, que son casi poesía digna de slam. Parafrasea un par de canciones, mezclándolas, bailar de lejos no es bailar, no juegues más conmigo, tuviste una oportunidad… y habla de los que se creen que saben mucho, para terminar diciendo “Cuánto tonto jefe del mundo, cuánto listo que sabe de todo”. Aplauso merecido y 26 puntos que le dan también paso a la final.

Ex-Purgatorio es el siguiente poeta, empieza diciendo que nada de amor, sólo sexo, exclusivamente sexo. Habla de un coche a la vez que de sexo: luces, cambios de postura… cuenta la historia con entusiasmo, sin papel, muy seguro, pero las pizarras le dan 19 puntos.

Antes de dar paso a la octava poeta de la noche, Luis dice algo que creo que está bien repetir aquí: Rajoy es la única máquina que el PP no ha formateado. Seguimos.

Sabela Paz, por cuánto la infancia. Por cuánto vendemos nuestra infancia, con decisión y sin dudar, mirando al frente, nos habla de crecer, de cómo estábamos antes y cómo estamos ahora los jóvenes: “Por cuánto el vértigo plagado de ventanas y miedos (…), por cuánto la infancia, por 8 horas de oficina, no vaya a ser que mañana nos digan que no nos hace falta volver”. Sabela viene poco, pero las últimas veces que ha venido, ha ganado. Bravo también esta vez, sabias palabras en estos tiempos, se une al club de los 25 puntos.

Aurora Boreal, conocida ya del slam, suele venir de lejos para participar, y casi siempre habla de superación y esfuerzo. Se ve mucho menos nerviosa que sus primeras veces mientras habla de morir en el escenario. Hace referencia incluso a los emails que se envían para participar en el slam de Madrid y en tres minutos viene a decir que es imparable: “A quien no tiene miedo a perder y a ganar, nadie le puede silenciar”. Y también 25 puntos para ella.

Aída Blanco, la juventud renovadora del slam, lee del móvil, como en el slam pasado, en el que quedó finalista, recita muy bien. El texto habla de desamor, que aunque pueda parecer un tema típico, sigue gustando mucho, y a mí me fascina lo natural y lo tranquila que recita. Este poema es mi tristeza, la caricia que me doy, este poema no te pertenece. 28 puntazos le dan las pizarras y la ponen en cabeza, prácticamente cerrando la final a falta de dos poetas por recitar.

Joshuel, con voz muy grave, con ritmo muy marcado, casi como si escuchara un metrónomo interior. “Me bastaron un par de noches para saber cómo latías (…) dormir contigo era acostarte con todos mis miedos mientras te miraban a escondidas”. Recita en un silencio absoluto en todo El intruso. 25 puntos también para él, que provocan quíntuple empate a 25.

Y por último Alba Águila, muy suelta, muy expresiva, se sienta en los escalones y yo pienso que siempre mola encontrarse con paisanos andaluces por Madrid. Hace una cronología de una historia: “Día 1, todo nuevo; día 13, ya he descubierto todo y todo me decepciona; día 31, sigo aquí dentro y todo el mundo me mira raro fuera. Me limitan la creatividad en pos de buena conducta”. Repite algunos de sus versos, parece prometedora, interpreta bien, pero tras recibir 24 puntos es descalificada por pasarse un minuto del tiempo.

Vuelve Karim como poeta invitado, esta vez ya más optimista, y cuenta la historia de cuando le quitó la chica a Alejandro Sanz. Millones de followers y ella eligió a Karim, que tiene mil y pico. “La hostia de bonito”, termina diciendo un poema, muy sonriente y agradecido. Cuenta no sé qué del Atleti (un poeta hablando de fútbol, ¿Estamos locos?) y en alguno de sus poemas escucho uno de sus versos que más me gusta: “El caracol que ves parado quizás esté huyendo”.
Termina diciendo que “pronto podría correrse la voz de que la felicidad es posible, de que no hay que conformarse con sobrevivir”, y luego se baja del escenario gritando “¡A dos euros, a dos euros!” en referencia a sus poemarios autoeditados que vende a dos euros y que molan mazo.

Llega la final: Marco Antonio cuenta un cuento sobre una princesa, al filo de la obesidad, quien termina siendo una princesa perfecta, operada, sin complejos ni defectos. Se le ven tablas y experiencia de slammer. Antonio Díez hace algo diferente a lo que nos tiene acostumbrados, con menos comedia y hablando de lo que significa la poesía: “no nos sacará de pobres ni nos dirá que esta conversación está siendo grabada, pero te hace pensar distinto”. Recitando con mucha energía casi en plan hooligan, dice que la poesía es estómago. Y, por último, Aída Blanco, me gusta lo que transmite, tiene presencia, incluso cuela algún verso en inglés, sube el tono entusiasmada para decir que es única e irrepetible y, finalmente, se convierte en la triunfadora de la noche tras la ronda de aplausos. Podéis leer sus poemas aquí. Se lleva el último poemario de Karim y vuelve a recitar, visiblemente feliz.

Pensaba yo hace unos días que es un poco cierto eso de que el que escribe poesía es muy habitualmente introvertido, tímido, reservado, poco amigo de los escenarios en general. Un mes más, queda claro que el slam es demostrar justamente lo contrario, que hay varias razas de poetas y claramente algunos disfrutan compartiéndolo. El espectáculo es auténtico.

El próximo slam es el miércoles 6 de abril. Same time, same place. Pónganse a escribir, que todavía es gratis.

Celia Peláez

@Celiaph

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This entry was posted on March 28, 2016 by in Crónicas, Uncategorized and tagged , .