12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica III Poetry Slam Internacional de Madrid

4 de diciembre, Madrid, viernes pre puente y a las nueve de la noche tenemos el auditorio del Circulo Catalán sin una sola butaca libre. Bien. Muy bien.
Nos mola la poesía, nos molan los poetas. Todavía a veces no sabemos bien cuál nos gusta más pero esto depende de la persona, del momento, de las cervezas, y del poema.

Yanito se sube al escenario y abre este Poetry Slam Internacional con gorro de mago y un poema en su ya habitual spanglish. Tenemos ocho participantes, seis de ellos internacionales, sus poemas serán traducidos en una pantalla al mismo tiempo que los recitan, aunque, según explica, las presentaciones will not be traducidas, las hará changing de un idioma to the other según le vaya dando la gana. Que we all hemos ido a clases de English. Y nada, el resto como siempre, cinco pizarras, el público vota, y los finalistas se decidirán levantando unos pañuelitos handkerchief amarillos que nos han repartido a la entrada. Pónganse cómodos, comienza el espectáculo.

Fuera de concurso y para romper el hielo, Víctor López llega desde Barcelona. Poeta, artista SpokenWord. Complicado de explicar si no estabas allí. Mezcla palabras con música, se graba, recita sobre sus propios versos de fondo, beatbox encima, ritmo muy pegadizo. “Todo respira, todo es respirado”. Se mezcla todo y salen cosas que no hemos escuchado nunca, y el público le aplaude con ganas.

Vuelve Yanito para presentar al dos veces campeón de España de Poetry Slam, Dante Alarido, llegado también desde Barcelona. De negro y elegante, recita en catalán, con fuerza y energía, caminando de un lado para otro en el escenario, concentrado en cada palabra. “No se llama vida la existencia que practicas”.  Bravo, y 23 puntos para Dante, que se quedan en 22 por pasarse de tiempo, y un fuerte aplauso.

Llega Deinos en segundo lugar, francés de pelo largo, rapero de Reims, que habla con pasión de la historia de un chaval llamado Larry. 28 puntos le da el público, menos 2 por pasarse de tiempo, que se quedan en muy decentes 26 puntos, que le darán paso a la final.

Paula Varjack viene de Gran Bretaña y nos suena porque nos visitó el pasado junio en el Intruso. Recita en inglés un poema sobre la bisexualidad, viene a romper prejuicios hablando con mucha convicción y gusta mucho a la gente. Se lleva 21 puntos e incluso aparece un 5 en las pizarras, se escuchan voces que no se lo explican, pero así es el slam y así es la democracia.

Y llega Sergio Garau desde Italia. Su poema se llama últimas ofertas y va detallando uno por uno productos que se ofrecen o productos que se buscan y su precio. Se ofrece droga, se busca carne humana, se busca líder para gobierno… y otra serie de cosas que vale la pena escuchar, sobre todo si se dicen con la pasión y casi la locura que poseen a este italiano con melena, que termina gritando cada palabra y cada letra mientras la gente se ríe. Y precisamente en un arrebato de pasión y locura, en uno de sus versos, el micro y el pie de micro terminan en el suelo. Sobrevive el micro, rescatado por Yanito unos minutos después, pero creo que podemos confirmar la defunción del pie de micro. 27 puntos menos 1 por tiempo, 26 y viva Italia.

Fee viene desde Alemania con fuerza y optimismo. “No fue fácil, pero mírate, te levantaste y estás aquí”. Que, repetido varias veces, nos hace sentirnos fuertes también a nosotros. Y el alemán no es tan feo como se dice por ahí. 24 puntos se lleva Fee.

Y es el turno de Polonia. Weronika Lewandowska recita un poema muy rítmico y diferente a lo que hemos escuchado hasta ahora, el polaco nos parece un idioma extraño pero suena muy bien. Habla de noches y pantallas con mucho ritmo y cada palabra encaja como si fuera un juego. 21 puntos para Weronika.

Dani Orviz, campeón nacional y europeo, recita un poema llamado Pim Pam Pum que emula el juego del Pang recordado por jóvenes y mayores. Casi vemos con sus gestos cómo la pelota va de un lado a otro coincidiendo con las P de su poema. “Algún día nos pedirán el pin para comprar el pan”. 29 puntazos, en cabeza y paso directo a la final.

Terminamos con Suecia, Laura Wihlborg se sube al escenario y cuenta su llamada a una aerolínea que le pregunta cuál es su destino, a lo que ella responde que el infierno. El abismo. La oscuridad. Ninguna parte. As soon as possible. From hell to anywhere.  Y 26 menos 1 punto, que se quedan en unos aplaudidos 25 para Laura.

La final se disputa entre Laura, Deinos, Sergio Garau y Dani Orviz, cada uno a su estilo y a su manera. Laura vuelve a conquistar al público esta vez hablando de la zona de confort: “¿Estás en el lado seguro o en el lado salvaje? Yo en el seguro”. Deinos triunfa dejándose la piel en el escenario con un casi rap rapidísimo y alucinante. Dice que la imaginación es grande, que somos los héroes de nuestra historia, y termina gritando, feliz, “¡estoy contento de haberos encontrado!”. Slam en estado puro, fuerza y entusiasmo. El asesino de pies de micrófonos, como lo llama Yanito, también llamado Sergio Garau, habla del poder y de qué es lo que se produce en Italia, con la misma vehemencia y la misma garra y energía que antes, pero esta vez sin micrófono, que tampoco le hace falta. Dani Orviz recita el Banquero Automático Musical, un poema con mucho ritmo y muy rápido, muy onomatopéyico y muy complicado de recitar. Pero lo cierto es que se pueden decir un montón de cosas en mitad de tanta onomatopeya, rima y ritmo.

Y merecidísima victoria francesa, los pañuelitos amarillos del público deciden que gane Deinos, feliz y emocionado. Suben todos, se dan abrazos todos con todos y nos encanta la poesía y los poetas. La gran familia slam internacional se entiende muy bien en muchos idiomas y se ve que hasta se quieren. Aplausos y más aplausos, bravos y abrazos.

El show termina con el francés reafirmando su triunfo con un último poema que habla del nada es imposible, de perseguir sueños y de no rendirse, con los ojos cerrados y gesticulando mucho, con la pasión del que lo vive y lo siente sin pensar mucho más.

Del afterslam hay que decir que merece la pena escuchar Ha venido un ciego en directo, porque molan mucho, porque son diferentes a los conciertos que estáis acostumbrados a escuchar, y porque mezclar música con poetas y poesía siempre es buena idea. Y que luego hubo un micro abierto que bien valía una entrada de slam, ya que andaban por allí todos los slammers nacionales e internacionales –hoy hay slam nacional-, que nos dejaron disfrutar de su poesía así un poco entre amigos, improvisando sin puntuaciones, sin programa, ni presentador, ni orden, y en ese sitio tan cool que es el Cambridge Soho Club.

Esta noche más, y quién sabe si mejor.

Celia Peláez

 

 

 

 

 

 

 

 

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This entry was posted on December 5, 2015 by in Crónicas, Uncategorized.