12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam Madrid de enero 2015 en El Intruso

Crónica del Poetry Slam de enero 2015 en El Intruso

“Y, para asistir, ¿tengo que llevar gafas de pasta y dejarme barba?”. Esto fue oído la semana pasada antes de que el miércoles tuviera lugar la primera edición de Poetry Slam de 2015. Supongo que hay quienes piensan que la poesía era cosa de bohemios en el pasado y de modernos en el presente, pero, para clarificar: puede que si te dejas barba ligues más pero no por ello vas a tener más capacidad para comprender poesía, sentir poesía o escribir poesía. Los científicos todavía no han relacionado una cosa con la otra, así que, no te cortes, tengas o no barba, lleves o no gafas de pasta o lo tuyo sea el chándal con pajarita, acércate al Intruso. Acércate al Intruso el primer miércoles de cada mes porque en pocos lugares, esos días, a puerta cerrada, en la intimidad de un bar de Malasaña, hay batallas de metáforas, duelos de anáforas, peleas de anas y diplosis, de sinec y doques, y dotes de asíndeton y síntesis de antísesis por doquier y antonomasia… O eso le decía yo a mi amigo, el que había preguntado por la oportuna apariencia que se ha de tener para acudir a un combate de Poetry Slam.

A decir verdad, lo único que hay que tener es ganas de que las palabras te acaricien. Y quizá saber que con los aplausos y las puntuaciones que los asistentes escriben en sus pizarras se está haciendo historia, ya que con estos gestos el público contribuye a que unos poetas destaquen en el panorama contemporáneo y puedan incluso ser representantes de la poesía que en este momento, a-ho-ra, se está creando en esta ciudad. También esto que lees es parte del “movimiento”: ¿o no fueron los críticos del impresionismo los que, con ese cínico nombre, dieron una identidad a la corriente artística más famosa que había existido desde el Renacimiento?

Lo que estás mirando cuando vas al Poetry Slam es que la poesía no está muerta ni está moribunda aunque tampoco goza de la salud de un quinceañero. Que sobrevive es un hecho, pues el pasado 7 de enero se celebró el sexto aniversario de este fenómeno del entretenimiento lírico: seis años, tres localizaciones, Café Libertad 8, Teatro Alfil e Intruso, y cientos de poetas que se han subido a sus escenarios. Los últimos: José Luis Álvarez, Boadicea, Esther Marín, Marla, Yanito, Diego Mattarucco, Lucas Zugasti, Guillermo Rodríguez, Miguelillo Mora, Alberto Blanco, Silvia Nieva y Luciano. Todos ellos fueron los participantes de la primera edición de este año, doce valientes que, blandiendo la palabra como única arma, amenizaron la noche madrileña.

Lo que vas a obtener de la poesía que se interpreta en esta modalidad depende de cada uno, pues los que tienen una esponja por cerebro seguramente se sientan más retribuidos que los que tienen un limón, pero si hay algo seguro es que estos certámenes son un medidor de la conciencia social y las preocupaciones actuales. Así, la semana pasada se pusieron sobre la mesa temas que deberían seguir siendo candentes como el ébola que, gracias a Jose Luis Álvarez, volvió a instalarse en nuestras mentes y es que en África “la enfermedad que no tiene fronteras” sigue acampando en “un continente que hasta Dios ignora”. Asimismo, como no podía ser de otra manera en tan señalada fecha, no faltó una poesía en defensa de la libertad de expresión debido al atentado terrorista que había sufrido la publicación “Charlie Hebdo” ese mismo día en París. “Apalabrémonos, empoderémonos”, sugirió Marín inventando dos palabras para terminar su poema cargado de actualidad.

Pero no todo fueron críticas sociales y celebraciones de libertad. También hubo temas más mundanos pero no por ello menos cultivados en el campo de la literatura, como las cartas al desamor por desamor, como la que con salero leyó Marla, o los versos de Yanito dedicados a la poetisa melancólica, a la que le recuerda que “la vida es demasiado corta para tanta melancolía”. Los periplos y el arte de “viajar hasta ajarse” fueron el motivo del poema de Diego Mattarucco, quien realizó una vívida oda al embrujo de conocer el mundo manteniendo su estilo aliterado que tanto le caracteriza. Los amantes de lo oscuro también estuvieron de suerte, y es que la poesía sobre el ruido de Guillermo Rodríguez, declamada de una forma particular en la que el autor no levantó la mirada del suelo, resultó original y trabajada. Mención especial merece Luciano, “el gritón”, como él mismo se describió, ya que no es poeta de micrófono sino de viva voz. Sus versos narrativos a lo Joseph Moncure March sobre una partida de cartas se distinguieron precisamente por el uso de la poesía para relatar gráficamente y con ritmo un hecho prosaico.

Los finalistas de enero fueron José Luis Álvarez, Diego Mattarucco, Silvia Nieva y Yanito. La ronda de aplausos estuvo muy reñida pero el nombre que se impuso fue el de Silvia Nieva, quien recitó un poema lleno de imágenes capaces de provocar una montaña de emociones sin que su voz o su figura se alteraran. Para la anécdota: Yanito definió en su segunda participación al poeta, “un hombre femenino y mujer con dos cojones”. Para la reflexión: se abre 2015 con una mujer como ganadora, ¿será este un año en el que en el podio figure el nombre de una poeta? Ya que 2014 ha cerrado con Lizántropo como ganador del Poetry Slam de Madrid, Diego Mattarucco en segundo lugar y Pablo Cortina en tercer puesto. Para el recuerdo: la actuación de “Ha venido un ciego” al comienzo de la noche, grupo formado por el guitarrista Luis J. Lambas, presentador del Poetry Slam y el violinista, y escritor Pablo Cortina, quienes con su música de ambiente e imágenes experimentales crearon el clima de trance necesario para dejarse poseer, una noche más, por la poesía.

Siete Soles

Information

This entry was posted on January 12, 2015 by in Crónicas and tagged .