12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam Madrid de Marzo en El Intruso

Día 5 del mes 4. Número 3 de la calle Augusto Figueroa: Intruso Bar. Son 13 poetas, y 1 más, Xiwaka, venido como invitado desde Ciudad Real. Año 14 del siglo 21. 3 minutos por poeta. Unas 100 personas llenando el lugar. Poetry Slam en números. Poesía en letras. ¿Economía quizá?

Empieza el evento, este mes presentado por Yanito, con la intervención del poeta invitado: Xiwaka. Vestido con elegancia en los versos, corbata y chaleco en el cuerpo, se define como un andaluz perdido en la Mancha. (“Mi estética es la de alguien que sabe que le están mirando”). Xiwaka es un loco, una fiera del escenario, un maestro de la lengua y de la creatividad. Así demuestra todas sus facetas haciendo disfrutar al público, caldeando el ambiente del Poetry Slam de marzo, e impresionando con el poema escrito junto a su novia madrileña, ripios que dejan que el aire flote sobre ellos “mi patria son mis versos, mi pensamiento mi frontera, si me preguntan de dónde soy, diré de donde yo quiera”. Y luego la imagen en movimiento, un buen repaso al mundo del cine, con su poema de películas antes de que comience el Slam.

Primer poeta en subir al escenario, el frecuente y casi sempiterno ganador del Poetry Slam de Madrid: Diego Mattarucco. Hoy el argentino dice venir triste y se decanta por su poema “Mentiras”. Poesía cacofónica inundando el Slam, “mentiras mentoras / mentiras a tiras / ¿viste mis rizos? / ¿viste mi risa?”, y 24 puntos para Mattarucco.

Tras un habitual como Diego, turno para una debutante: Marisol Torres. La poeta antes de terminar su poema con un deseo certero (“que de una puta vez abandones mi cama”), regala grandes versos como “porque en los radios de cualquier bicicleta lates tú” o “haré contigo helado de sudor”. El público aplaude, las pizarras gritan que 22 puntos para Marisol Torres. Son tres puntos menos los que consigue el siguiente participante, venido de lejos, desde Argentina o desde el sueño maravilloso que es su proyecto la Librería Ambulante, esto es: Diego Lebedinsky. En soledad escribe Diego, con la cadencia del paso de los días, con la rabia del que crea sin parangón. “Escribirlo todo sin pensar, con la fuerza de escupir” dice su verso inicial, y así se desengrana el poema que es un racimo de uvas, algunas dulces como “estoy aquí y el mundo respira”, otras amargas como días interminables, hasta llegar a la semilla, a la esencia del buen vino, con cuerpo y sabor, en su verso final “yo soy estos garabatos, esta voz, este cuerpo… yo soy Diego Lebedinsky”.

David Carretero es el siguiente poeta en subir a las tablas. Avisa que sus textos son cortos, y un minuto lee su poema “Cómo vender un corazón por Ebay” con el que obtiene 20 puntos. Tras David turno para el campeón del Poetry Slam de febrero: Lizántropo. Demuestra sus dotes de rapsoda, y su gran sentido del humor, quizá deberíamos decir sarcasmo, recitando de memoria un poema dedicado a la longevidad del presentador de TV Jordi Hurtado. El público agradece los ripios con risas y aplausos, y las pizarras le dan 27 puntos a Lizántropo. Del humor pasamos al amor, y Paula Díaz lee su poema “Guerra de colchón”. Lenguaje bélico y sentimientos mezclados entre versos para recibir 22 puntos. Dos puntos menos consigue Sabela, una participante que ha visitado el Slam en los últimos meses, y que como suele ser costumbre en ella regala grandes versos recitados de una manera suave y hermosa. Aunque las pizarras le otorgan 20 puntos, su poesía es de lo mejor que se ha escuchado en toda la noche.

Yanito preseeeeeeenta al siguieeeeeeente participaaaaaaante, el maestro de ralentizar el tiempo le llama, imitaaaaaándole muuuuuuy bieeeeeen (con cariño, claro). Pablo Cortina, micrófono en mano, recita un texto sobre Facebook. Haciendo honor a su presentación, Pablo ralentiza el tiempo tanto que sobrepasa el tiempo máximo de intervención de 3 minutos; por lo que su puntuación se ve penalizada con un punto menos que lo escrito en las pizarras, obteniendo 21 puntos. Misma puntuación, y de la misma manera ya que también se resta un punto por sobrepasar el tiempo, obtiene Pilar Sánchez que lee a esas mujeres “adictas” a las 50 sombras de Grey.

Llega el momento de la noche en el que los asistentes nos acordamos de aquel que una vez dijo eso de juventud eterno tesoro. El siguiente poeta es Jose Luis Álvarez, quien de edad indudablemente no es joven, pero que su poesía si que es un divino tesoro. Se puede rimar, en consonante, y escribir buenos poemas; también se puede hacer reír y criticar con buena métrica. Ambas cosas las demuestra Jose Luis con su poema “UGT ojete”. El sindicato está en boga en los periódicos porque se ha descubierto todo el dinero que ha malgastado y robado. Y ante la máxima que el poeta es cronista de su tiempo, Jose Luis Álvarez dice “mañana inventaremos un cursillo / que nos lleve al Caribe de viaje / llenaremos de viagra el equipaje” y “ojete que se limpia con descaro / y se olvida tirar de la cadena / dejando al obrero al desamparo / mientras su sede está de mierda llena”. Ovación grande para él, y 25 puntos que se lleva al bajar del escenario.

Desde Huesca, finalista en el último Poetry Slam de Zaragoza, llega Javier Castan Usieto. Su poema “Carta al aire” consigue 21 puntos. Y tras esa oda al aire, llega el vendaval de la noche: Esther Marin. Su poema “Eurotismo” basado en que la reflexión de la poeta de que el crecimiento es muy importante tanto en economía como en erotismo. Un huracán de versos, “inyéctame liquidez”, “redúceme el deficit público”, una voz sensual, términos económicos lanzados al viento del poema. Son 27 puntos para ella junto al aplauso más sonoro de la noche.

Antes del final de la primera ronda, y de la segunda intervención del poeta invitado Xiwaka, es el tiempo para que BSoul, última participante de la noche, hago su “pseudo-rap”, como ella misma lo define, y obtenga 22 puntos. Llega la final, pero primero disfrutamos con Xiwaka, y su robot ideado para amar, gran poema acompañado de buena interpretación y mímica. “Demuéstrame que estoy vivo” es el título del poema que confirma que Xiwaka es bueno, buenísimo, soberbiamente genial. Y el último “Home sweet home” sirve como despedida al jinense residente en Ciudad Real.

Todas las grandes noches tienen grandes finales, y ésta no va a ser la excepción. En la ronda final se juntan en el escenario tres poetas que han dejado el pabellón muy alto en sus primeras intervenciones: Jose Luis Álvarez, Lizántropo y Esther Marín. Es esta última la que se impone con su poema “Degenera tu género” y se erige ganadora del Poetry Slam de marzo.

Gonzalo Benito

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This entry was posted on April 2, 2014 by in Crónicas and tagged .