12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam de Octubre 2013 en El Intruso

¿Qué fue del otoño si el calor continúa? ¿Qué ha sido de las hojas secas que caen de los árboles si los poemas florecen? ¿Qué fue del presentador habitual del Poetry Slam, Luis J. Lambas, si hoy hay un tío venido Gibraltar, que se hace llamar Yanito, presentando el evento? Cuando uno entra al Intruso Bar, calle Augusto Figueroa 3, con tantas preguntas sólo puede salir con un puñado más de incógnitas bailando en la cabeza. La poesía es la respuesta concreta a la pregunta indefinida. El Poetry Slam de octubre pone los question tags a un primer miércoles de mes.

Pasan unos minutos de las 21.30h, y quedan algunos segundos para llegar a las 22.00h de la noche. ¿Qué es el tiempo? Sobre el escenario del Intruso Bar, Yanito, a grito de “Ladies and Gentlemen!”,  da comienzo en spanglish a una nueva edición del Slam.

Primer participante de esta noche la poetisa Silvia Nieva. ¿Sabe Silvia construir? ¡Claro que sí! Su poema, recitado muy dinámicamente, así lo confirma. Silvia construye una poesía visceral, compuesta desde las entrañas de la belleza, y con ella consigue 24 puntos. La noche empieza fuerte: gran poema y alta puntuación. Tras ella, Javier Ser Dar, debutante en el Poetry Slam, lee su poema “Detrás de Europa”. ¿Qué es el todo? Javier responde en un verso final “El todo no se tiene: se es”. “La soledad es un insecto que te pica cuando andas distraído” y “cuando los libros del invierno gritaran nuestras hojas, tenemos amar detrás de Europa” son versos que le hacen conseguir 19 puntos a Javier Ser Dar.

¿Se oye? ¿Se me oye? Son, posiblemente, preguntas que rondan por la cabeza de Rubén Prada cuando al subir al escenario da unos golpecitos en el micrófono. Un poema de amor, de desamor también, de echarse de menos, de echarse de más… “Nos echo tanto de menos que nos he denunciado a la policía”. ¿Resultado? ¡17 puntos para Rubén!

¿Y si entra un poeta en un bar y pide una cerveza? ¿Y si la paga, la bebe, y se va? ¿Y si nadie lo sabe? ¿Y si la cerveza es la única que se hace cargo de su escalofrío? … ¿Y si es Pablo Cortina el próximo poeta en subir al escenario? ¿Y si su poema habla de que se sienta en una terraza y el camarero tarda en servirle? ¿Y si mientras espera intenta escribir un poema? ¿Y si el poeta espera al poema pero éste quizá no viene? Muchas preguntas: respuestas en los versos de Pablo Cortina. Destaco “tengo técnica poética. No tengo cerveza, ni poema, ni tema pero tengo técnica”. Destacan, también, los 25 puntos que obtiene (27 en total, pero hay restarle dos puntos… ¿por qué? Porque ha sobrepasado más de 20 segundos de los 3 minutos de rigor).

¿Son los versos los mejores huéspedes del eco de una voz? Luciano Sánchez del Águila sube al escenario y, como suele ser habitual en sus intervenciones, prescinde del micrófono. Tiene potencia en las cuerdas vocales, fuerza en sus poemas, y poder en sus gestos y carisma. Luciano recita un poema en honor al nuevo Papa, aunque reconoce que fue escrito al Papa anterior. Son 22 puntos para el este poeta. Misma puntuación para la próxima poetisa, debutante en el Poetry Slam: Patricia Martínez. ¿Cómo hacer un poema al desamor y sorprender? Patricia tiene la respuesta. Su poema “Extraño” es de gusto del público, que es conquistado con el verso “la realidad se le queda pequeña a quien ha probado el filo de tus labios”.

¿Quién es Roger Wolfe? ¿Qué es la felicidad? ¿Es cierto el verso final del poema de Kiko Moras que dice  “La verdad es que siempre que hacemos algo llueve”? ¿Cómo puede un poema titulado “Los hijos de puta habían vaciado la piscina” ser tan bello y tan combativo a la vez? Kiko Moras lee un poema dedicado a la policía, a la tarde amor, al día de lucha, a la injusticia. La felicidad corresponde con la pregunta que cuestiona el “cuándo”, pero esta vez en el “¿cuánto?” el público, con sus pizarras, valora los versos con 23 puntos.

¿Puede faltar la campeona María San Martín Cava faltar al Poetry Slam y en su lugar dar oportunidad a un debutante como Carlos Martín de la Concha? Puede. ¡Claro que se puede! El Poetry Slam siempre es imprevisible, y Carlos debuta con su poema “Confirmación del yo escuchado a The Who en el metro” obteniendo 20 puntos. Un punto más, 21 en total, obtiene el siguiente participante: Jose Luis Álvarez. La corrupción política azota al país y llega hasta el Bar Intruso. Jose Luis avisa antes de empezar a recitar “este poema es sobre la corrupción de los políticos”. Un aplauso de rabia suena entre el público. El verso inicial “como lobos hambrientos lo devoran todo” es seguido por versos como “subir al cielo sin escalera larga”, “hay que robar deprisa para llevárselo despacio”, “sanguijuelas que acaparan las manecillas de todos los relojes”. Gran ritmo en el recitado de los ripios, gran clase la de Jose Luis Álvarez, gran poema y…. grande, extenso más bien, el tiempo que gasta (3 minutos y 28 segundos), que le hacen restar dos puntos a la puntuación que le da el público: 23 puntos que se quedan en 21.

¿Se me oye? pregunta Fran Nexo al enfrenarse al micrófono del Slam. Empieza con un “se abre el telón y aparece un poeta”. Verso tras verso, palabra tras palabra, sentimiento tras sentimiento: 21 puntos para Fran Nexo. Un punto menos obtiene Eva Belmonte: 20 en el score. Sin micrófono Eva recita, se ayuda del papel que sostiene entre sus manos, algo rápido el ritmo y el volumen de su voz algo bajo.

Y mientras la noche y llega a su fin uno se pregunta cómo se puede presentar a un poeta llamado Diego Mattarucco, el Campeón por antonomasia, pero Yanito, en su papel de showman, tiene la respuesta vibrando en sus labios. ¿Se puede presentar al poeta cacofónico de una manera cacofónica? Yanito puede. ¿Puede un poema cacofónico sorprender al público del Poetry Slam? Diego puede hacerlo subiendo al stage, liberando al micrófono del yugo de su pie, abarcando el escenario y arrancando con un “no te inmuta lo que tienes. Y te tomas, y te inmutas y te metes en tus metas”. ¡25 puntos para Diego Mattarucco!

Llega la final. ¿Cómo se vota en la final? Ya no hay pizarras. Entonces, ¿cómo votar al poeta que merece ganar este Poetry Slam? Yanito lo explica: el aplausómetro. Hay que aplaudir al poeta que más guste de los tres que disputan la final. El presentador gibraltareño hace un ensayo con el público de lo que es un aplauso por compromiso, un aplauso de “me ha gustado bastante” y un aplauso de “¡me ha encantado!”. Los participantes en la final: Silvia Nieva, Diego Mattarucco y Pablo Cortina.

Empieza Silvia Nieva leyendo un poema del papel que vuela en el viento de sus manos. Versos como cometas: “encuentra el horizonte (…) La línea no es un límite/ hay otra detrás, y otra, y otra. /El horizonte avanza cuando tú avanzas”. Tras ella, Pablo Cortina recita un poema dedicado a Madrid: “(Madrid) se olvida de su marido que está en casa olvidándola, y de sus hijos que ya la han olvidado, de la factura de la luz y de que hoy es día 15 y quedan otros quince días sin dinero”. El último es Diego Mattarucco que recita su poema “España se despeña”.

¿El ganador? Los aplausos mandan: Pablo Cortina.

Gonzalo Benito

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This entry was posted on October 16, 2013 by in Crónicas and tagged .