12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica del Poetry Slam de Septiembre 2013 en El Intruso

Tras el verano llega la vuelta al cole. Se acabaron los días de sol y de playa, las noches en el chiringuito… y llega el momento de sentarse en un pupitre a escribir versos para luego subir a la tarima a buscar el aprobado del público. Vuelve el Slam, la escuela de la poesía, con caras nuevas y también con repetidores. Es 4 de septiembre, y uno noche más el Intruso Bar, de la calle Augusto Figueroa, abre sus puertas para acoger un nuevo Poetry Slam.

Pasan unos minutos de las 21.30 cuando Luis J. Lambas se abre paso entre el público, que llena el bar, y sube al escenario. Luis lucha contra el síndrome post-vacacional: contra el suyo propio vistiendo su camisa de flores y sus gafas de sol cual si estuviera aún en Benidorm, y también contra el que pueda tener el público presentando el acto con gran sentido del humor,  arrancando, así, los primeros aplausos y carcajadas. Tras explicar normas y repartir pizarras entre los asistentes para votar a los participantes, Luis da comienzo al Slam llamando a escena al primer poeta: Fran Nexo.

Fran lee su poema de una manera suave y pausada consiguiendo 19 puntos. Quizá su suegra, protagonista de lo recitado, no estaba entre el público porque seguramente hubiera tenido algo que decir. Tras Nexo sube al estrado Laura Martín, sus versos descarnados reflexionan sobre una vida, unos padres que no se soportan, la falsedad de ciertas relaciones… ¿Qué es la vida?… Laura consigue 19 puntos.

Tercer turno para Tino, que con calma sube al escenario, deja la mochila en el suelo, toma unos segundos antes de acercarse al micrófono; toda una rutina de alguien que está ahí casi por error…. ¡Pero no es un error! Tino ha venido con energía y al recitar es un huracán que deja al público boquiabierto. ¿El premio final? 27 puntos. Tras los aplausos a Tino es turno para Raquel Moreno, que como el poeta anterior se toma su tiempo antes de empezar a recitar: momentos de silencio ante el micrófono… versos… 19 puntos.

El siguiente en salir a escena es un viejo conocido del Slam: Yanito. La experiencia siempre es un grado y así lo demuestra haciendo suyo el escenario al recital el poema “La era de la información”. El vendaval Yanito pasa por el Slam y levanta los aplausos y las pizarras entre el público: 24 puntos para él. Los mismos puntos que consigue la siguiente participante Susana Ruiz al leernos su poema “Crisis apocalíptica de la autora material”.

Probándonos nos hicimos daños” es el primer verso que lee Marcos Nogales, el poeta que sube al escenario tras Susana Ruiz, de un papel que tiembla entre sus manos. Agarrándose al micrófono pasan los versos por sus labios, las respiraciones por sus sílabas, el tiempo por sus ojos…. Hasta el verso final que dice “todos vivimos enfermos de morir sin saber que esperamos” y unos instantes después las pizarras: 22 puntos.

La noche avanza y llega el momento del erotismo, la sensualidad, la sexualidad también. Jose Luis Álvarez, con gran gusto y clase, recita unos ripios que hablan de la intimidad femenina, de ese lugar “donde siempre ha nacido y nunca muere una idea”, de esa “ambrosía”, de esa “vida bajo la falda”. El ambiente del Poetry Slam sube de temperatura y las pizarras son termómetros que dicen que son 26 puntos para Jose Luis. Dos puntos más, 28 en total, consigue Kiko Moras por un gran texto, épica cotidiana lo llama él, sobre “Una botella de plástico azul”: un buen poema bien rimado y con gran ritmo.

Tras Kiko llegan dos huracanes del Slam: María San Martín Cava y Diego Mattarucco. Primero María, varias veces ganadora del Slam, con un poema de amor desgarrado como los que ella suele hacer, recitado con rabia, defendido en el escenario con orgullo, personalidad y carisma. El Intruso Bar estalla en aplausos y María es premiada con 29 puntos. Pero la locura colectiva no para porque sube a escena Diego Mattarucco con su poesía cacofónica, “Hambres” el título, agita al público, arranca aplausos y acaba siendo puntuado con 26 puntos.

La primera parte del Poetry Slam va llegando a su final cuando Luciano Sanchez del Águila es llamado a subir al escenario. Luciano rehúsa utilizar el micrófono para leer su poema “Secretos”, y aunque su voz no llega a todo el público, consigue 21 puntos. Y tras Luciano, turno para una veterana del Slam: Silvia Nieva. El último poeta en subir al escenario antes de la final siempre tiene un papel complicado: el público ha escuchado ya a muchos otros participantes y es muy difícil sorprenderle o impresionarle; pero Silvia lo consigue con su poema, los 28 puntos que le concede el público es un pase para recitar otro poema en la final.

Cuatro finalista en este primer Slam tras el verano: Tino, Silvia Nieva, María San Martín Cava y Kiko Moras. Cada participante recita un poema: primero Tino, luego Kiko con su poema de amor “Ajuntaoras”, tercera en turno Silvia Nieva con el desgarrador poema “No le nacen los bebes a las mujeres de mi tiempo”, y última María San Martín Cava que arranca su intervención con “¿Has contado alguna vez cuentos a un hombre?”. Las cartas están sobre la mesa, los poetas han echado el resto, y es hora de que el público aplauda al poeta que más les ha gustado. Uno a uno, son aplaudidos, primero Tino con algunos aplausos, tras él Kiko recibe una ovación parecida a Tino, luego Silvia es premiada, aplaudida y vitoreada, más que los dos finalistas anteriores, y por último María que recibe una sonora ovación: el bar retumba con los aplausos, la gente grita y los silbidos se confunden con las palmas. María San Martín Cava es la ganadora de este primer Poetry Slam de la temporada.

Gonzalo Benito

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This entry was posted on September 29, 2013 by in Crónicas and tagged .