12 poetas ////// 3 minutos ////// El público decide

Crónica parcial del Poetry Slam especial de Halloween, escrita por un vivo.

Sólo si vives, puedes morir. Porque solo si mueres, habrás estado vivo.

Noche del miércoles 26 de octubre de 2011. Noche de Poetry Slam. Noche de poetas vivos y de poetas muertos. Noche en que la poesía se arrastra disfrazada de muerte por la calle Libertad. Noche en la que vida y muerte se dan la mano y toman forma de poesía para adentrarse hasta el más recóndito rincón del Café Libertad 8. Sean bienvenidos, muertos y vivos.
El Café Libertad 8 está impaciente, inquieto, algo nervioso y bullicioso. Calabazas y telas de araña decoran cada arista de sus paredes. Poetas de todas las épocas y de no pocas lenguas andan de un lado para otro del Café. Han despertado su poesía, la han hecho salir de sus tumbas y la han traído hasta aquí para que todos podamos devorarla en esta noche de Poetry Slam. Y ya está en el escenario Luis, nuestro presentador, con el que hasta los muertos se mueren de risa. Él, que quería morir a los veintisiete, que quería suicidarse pero casi se mata, pone en marcha las agujas del reloj de la poesía.
La noche comienza con un MiniSlam. Llamémoslo mini, pues sólo recitarán en esta primera parte cuatro poetas. El primero es Toño Benavides, es la segunda vez que recita por primera vez. Es curioso que siempre hay una segunda primera vez para todo. Las segundas primeras veces tienen mucho encanto. No sabría decir si tanto o más que las primeras veces. Niños Voladores No Identificados es el título de su poema en el que hay “niños acurrucados en esquinas […] niños que arrojan poemas incendiarios al río […] y mean carcajadas de risas entre los coches”. El segundo es Sergio Pérez Palma. Es su primera vez con nosotros. Las primeras veces son tan únicas, irrepetibles y geniales que sólo las puedes hacer una vez, al menos por primera vez. Sergio sube al escenario acompañado de la improvisación y de un buen saco de valentía. “Yo solamente soy caos”. En mi puño pongo sus palabras y es que en el Slam, al fin y al cabo, “se trata de intentarlo”. Tercer lugar de este MiniSlam para Carlos Félix quien saluda a los vivos “aunque estáis todos muertos”. Sus ojos bailan al compás de sus palabras; sus cejas se ríen con cada verso que recita y su poema brota de un cuerpo en el que pura expresividad habita. En cuarto y último lugar recita quien se está empezando a convertir en asiduo del slam: Álvaro Pelegrín. Recita un poema sobre “Zombies”. Tan frenético, vivo y pasional como de costumbre, Álvaro exprime cada segundo de los tres minutos de tiempo para servirnos un zumo de poesía tan fresco como la vida y ácido como la muerte. Y es que va a ser verdad eso de que los últimos son los primeros, pues los aplausos y vítores resucitan a este joven de Jaén y lo alzan como ganador indiscutible de este MiniSlam. Su premio, como no podía ser de otra forma en esta noche, se materializa en una brujita que hechiza a  cuantos la miran.
Y ahora sí, que se mueran los vivos y vivan los muertos porque en esta noche la poesía se sube al escenario del Café Libertad 8 de la voz de poetas tan vivamente muertos que dan miedo. Cinco poetas vivos reflejados en el espejo del tiempo como cinco poetas muertos.
Tulia Guisado, más viva que nunca, homenajea a la letra “s”. Sabia, sensata y sensacional es su decisión de saborear los silenciosos susurros al escuchar el sonido sumamente especial de las sílabas que con “s” se han de pronunciar. Y a Tulia Guisado no digo más, pues a “s” mi crónica va a sonar. “Siempre hay un roto para un descosío” En el slam de esta noche, “siempre hay un muerto que anhela a un vivo”. (VER VIDEO POEMA)
Paul Éluard arranca las raíces de su poesía de la tumba parisina en la que descansa desde hace más de cincuenta años y la hace renacer para el público del Poetry Slam. Los susurros más incrédulos chismorrean por las mesas señalando a Paul y asegurando que es la mismísima Silvia Nieva que ha venido muy rigurosamente caracterizada, pero lo cierto es que a Silvia no se la ha visto en toda la noche, creemos que aún sigue de vacaciones. En lo que a Paul Éluard se refiere, recita obviamente en francés un poème sobre el amor anclado al inexorable paso del tiempo. Une poème parfait pour les jours où il pleut et tu te demandes si octobre restera peut-être.(VIDEO DEL POEMA)
Rubén es el segundo poeta vivo de la noche. A cada paso que da con una orden se ha de encontrar y a cada orden un “¡Dejadme en paz!” le ha de soltar. ¡Qué bonito sería poderlo gritar y que no quedase siempre en un mero pensar! Y es que cuantas veces hemos pensado ¡Dejadme en paz! y en pensamiento lo hemos de enterrar. “Desde que empiezas a respirar, la gente te empieza a mandar”. Y es que a Rubén no hemos de agobiar, pues aún siendo un poeta sin igual, su presencia queremos degustar en muchos otros slams. (VIDEO DEL POEMA). El segundo poeta muerto es François Villón (Andrés Piquer). Su mirada recién salida del manicomio busca escapar de las órbitas en que están encajados sus ojos. Pestañas en forma de barreras impiden que esas dos canicas brillantes como diamantes salten al vacío oscuro que cubre la frontera que separa el escenario del Poetry del resto del local.(VER VIDEO DEL POEMA)
El tercer poeta vivo es Pepe Ramos. La palabra modestia nunca antes se había sentido tan sola, marginada y apartada del slam. La poesía de Pepe Ramos no la conoce ni está interesada en ello, pues se convertiría en falsa y es que Pepe Ramos es grande, muy muy grande. Él lo sabe, nosotros lo sabemos. Él se ama, nosotros lo amamos y lo amaremos. Pepe, contigo y tu poesía, hasta la muerte. 
El tercer poeta muerto viene desde Asturias. Es la piel de Alfonso Camín la que ha dado cobijo a Yanito para deleitarnos recitando “Rimas amargas” (VER VIDEO DEL POEMA) . Él creía que “el anciano y el niño gozaban de libertad […] que la ciencia y el saber al pobre aprendiz otorgaban cariz”. Y es que “tras el rodar de los años cuando llegan a la poza solo llevan una cosa: numerosos desengaños”. Yo creía que la gracia y el salero andaluz no contaminaban a la gente de Gibraltar pero me equivocaba. De pequeño creía que el tiempo se podía parar con tan sólo quitar la pila al reloj, ahora sé que también se puede parar viviendo una noche de Poetry Slam al lado de genialidades como Yanito.
El cuarto poeta vivo es Pablo Cortina. Mirada quieta, tan petrificada como de costumbre. Estática. Nos advierte dos cosas antes de comenzar: que el público está mayoritariamente vivo y que cuando le avisaron un mes antes de que tenía que participar en el grupo de los vivos, dijo que lo de estar vivo “ya lo veremos”. Su mirada se cae por el abismo del horizonte al tiempo que de su boca se deslizan torbellinos de palabras que nos cuentan que “existe la poesía escrita que duerme sola en los libros hasta que el poeta la agita con sus ojos” y “no existen los muertos, existe el recuerdo de los muertos”. (VER VIDEO DEL POEMA) Su poesía alcanza la meta con un “Gracias por venir poetas muertos, decid adiós a los vivos, Nosotros os diremos hasta luego”. Hasta “luego” Pablo. Y ese “luego” será la gran final, como no podía ser menos. 
El cuarto muerto es Rafael Alberti que absorbe la voz de Dani Orviz para preguntarse “¿Quién es aquel?”. Y resulta ser “El tonto de Rafael”. Risas por doquier alimentan a este poeta al que la tumba le ha sentado muy bien pues algo más gordo parece volver. Y cuán generoso ha de ser cuando otra poesía nos va a ofrecer: “Nocturno” va sobre una mujer que mata gente al parecer. (VER VIDEO DEL POEMA)
Por fin, el último encuentro entre la vida y lo que conocemos como su fin, comienza con Ángela Angulo, una viva muy viva que homenajea a un muerto muy muerto como es Rubén Darío. “Mi tristeza está triste, ¿qué tendrá mi tristeza?” Ángela empuja a su tristeza fuera de su cuerpo, la mira de frente, le habla, la interroga y se pregunta a sí misma qué sentido tendrá convivir con semejante sentimiento. “Sin ti, mi alegría no entiende de la misa media”. Y es que la alegría es a la tristeza lo que la muerte a la vida, pues sólo en ausencia de una, puedes comprender la otra. (VER VIDEO DEL POEMA)
El quinto y último poeta de la noche, muerto, es León Felipe o Philip Lion. “Empieza por contar las piedras, y luego contarás las estrellas”. “Quien pierda su cerebro, lo encontrará”. (VER VIDEO POEMA)
Y llega el fin, o casi. Y ganan los vivos porque, según Luis, “son los que controlan la economía”. Para afianzar su victoria vuelven a recitar. Tulia se sumerge en el océano de las palabras, en el que “la última es la que mata”; Pepe Ramos recita “El papel de Internet en la gestión remota de tráfico de envíos por Internet” y se caga en todo lo que rodea a “esta tierra libre de la que todos somos dueños que es Internet”; Pablo Cortina desnuda sus pensamientos pero lo hace “en su opinión”; Rubén está convencido de que la “salud es la culpable de que la gente se vuelva indomable” y de que “los efectos secundarios jamás afectan a la gente que es realmente decente”; Ángela Angulo comienza a recitar “el arrepentimiento” pero los versos se aplastan unos a otros en el saco de su memoria  y decide postergar su recital hasta el próximo Slam.
Y toca poner punto y final a una noche en que la poesía ha saltado el abismo de la soledad, se ha lanzado a la compañía del escenario, al calor de la gente, al placer de ser escuchada y al aliento de la palabra gritada. Vivos o muertos, os esperamos en el próximo.
Fernando García Reinaldos. 

One comment on “Crónica parcial del Poetry Slam especial de Halloween, escrita por un vivo.

  1. teu
    November 8, 2011

    No creia posible resucitar a un Slam ya muerto!!! Este Fernando tiene poderes del mas allaaaaa!!!Gracias Cronista…por tus palabras.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Information

This entry was posted on November 5, 2011 by in Crónicas anteriores and tagged .